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Gogoan-por una memoria digna

~ Gogoan-por una memoria digna trabaja por una memoria que deslegitime la violencia y que sea pedagógica para prevenir situaciones como las vividas en Euskal Herria los últimos 50 años.

Gogoan-por una memoria digna

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Justos, insumisos y resistentes

20 martes Nov 2018

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El pasado 2 de octubre, Raúl López Romo, historiador del equipo del Centro Memorial Víctimas del terrorismo, escribía en El Correo y El Diario Vasco el artículo «Justos, insumisos y resistentes» que podéis leer en el link.

A algunas personas nos pareció extraño que bajo ese título, el artículo no hiciera referencia al compromiso de parte de la ciudadanía frente al terrorismo, que no existiera la más mínima referencia a las personas que participaron en la revolución -¿exagerado?, quizás- no violenta que realizaron de la mano de Gesto por la Paz y grupos similares. Dado que el autor del artículo es un historiador que trabaja en un memorial, repetimos, consideramos necesario publicar otro artículo con nuestra propia visión sobre quiénes fueron justos, insumisos y resistentes.

Este ha sido el resultado publicado en El Diario Vasco (23 de octubre) y El Correo (20 de noviembre):


Sobre Justos, insumisos y resistentes

Como estamos en tiempo de relato, cuando hace unos días abrimos el periódico y leímos el título de un artículo que decía «Justos, insumisos y resistentes» enseguida intuimos que el artículo sería una especie de reconocimiento a la gente que de manera absolutamente desinteresada y motivada exclusivamente por hacer «lo que tenía que hacer», salió a la calle tomada por los llamados «violentos» y con un silencio atronador inició toda una convulsión social en una comunidad que estaba paralizada por el miedo, los prejuicios y la comodidad. Estas personas hicieron un hueco muy relevante en el espacio público lo que supuso, en ocasiones, tener en frente literalmente a quienes atemorizaban a toda la ciudadanía con sus actitudes chulescas, violentas y dictatoriales. Y estas personas, sobre todo, empezaron a cambiar la mentalidad y despertaron la conciencia moral de la sociedad vasca que era capaz de pasar por delante de un cadáver y asumirlo con «normalidad». Empezaron el largo camino de deslegitimar la violencia. Como alguien dijo en una ocasión, «Gesto por la Paz nos enseñó que matar estaba mal«. Así de sencillo y así de inaudito.

Sorprendentemente, el artículo no tenía nada que ver con estas personas anónimas que objetivamente fueron justas, insumisas y resistentes y, de forma similar a lo que había ocurrido en determinadas circunstancias durante esos años de violencia, esas personas vuelven a quedar en el olvido. No se trata de quitar ningún mérito ni reconocimiento a quienes, a pesar de tener una amenaza de muerte por parte de ETA, se presentaban a las elecciones en sus pueblos.

Iñaki Dubreuil. Acto Gesto por la Paz Durando, abril 2003

Precisamente siendo fieles a una memoria justa y verdadera, queremos recordar lo que los anónimos pacifistas escribían ya en 2003, en plena época de acoso a los concejales de partidos amenazados: «Agradecemos públicamente el esfuerzo y sacrificio personal que supone presentarse como candidato en las próximas elecciones municipales, especialmente a quienes participan en las listas de los partidos políticos amenazados. Hoy en día, ser candidato implica un alto coste, tanto para ellos como para su entorno más cercano. Gracias a estas personas el ejercicio democrático del voto sigue siendo posible.» [*] Y lo decían entonces, cuando la amenaza se convertía en realidad un día sí y el otro también. Además, los pacifistas salían a la calle a manifestar ese apoyo; incluso estos pacifistas ofrecieron de manera no pública su insignificante nombre para rellenar candidaturas que no se podían completar por la presión del terrorismo.

Y hay un matiz que no debemos obviar: esta movilización pacífica estuvo protagonizada por un colectivo muy plural; todas, eran personas que coincidían en la defensa de valores universales asumiendo que su mensaje era político, pero pre partidista. De ahí que ese espacio pacifista conquistado lo compartiera gente procedente de todas las sensibilidades políticas existentes, siempre que se asumiera que violencia y política eran realidades contrapuestas e imposibles de casar en un sistema democrático.

Estamos en un tiempo de relato y es necesario mantener un escrupuloso rigor en las palabras y en la valoración de los hechos, más si proceden de quienes apuntan a escribir la verdad de lo ocurrido. Todo no se puede restringir al ámbito de la producción y difusión editorial.

Una tarea pendiente es precisamente desarrollar nuevos espacios para dar a conocer lo mucho, o poco, que se hizo por parte de la sociedad vasca durante los años de la violencia. Por ejemplo, hoy en día sigue siendo muy importante dar a conocer la voz de las víctimas porque, tristemente, aún a muchas personas les resultará novedosa, pero también, en la construcción de ese relato, habrá que resaltar que hace cerca de 20 años ya se inició ese ejercicio, en un contexto de violencia en el que resultaba mucho más difícil que se oyera la voz de las víctimas.

En resumen, si se quiere lanzar un mensaje sobre “Justos, insumisos y resistentes“ es de rigor mencionar que también hubo personas anónimas que reaccionaron frente al mal instalado, defendieron los valores democráticos, mantuvieron posicionamientos radicalmente no violentos, rompieron la cadena del terror y fueron un ejemplo de moral y dignidad. Gente valiente que hizo lo que pensaba que “tenía que hacer”. Gracias a todas esas personas.

 

Firman: Isabel Urkijo Azkarate, Jesús Herrero Arranz, Iñaki García Arrizabalaga, Maite Leanizbarrutia Biritxinaga, Fabián Laespada Martínez, Lourdes Oñederra Olaizola, Pello Salaburu, Eugenio Ariztimuño Amas, Garbiñe Santacoloma Ibañez, Amagoia López de Larruzea, Iñaki Uribarrena Ibarguengoitia, Inés Rodríguez Ranz y Edorta Martínez Fraile, miembros de Gogoan, por una memoria digna

[*] Declaración en favor de la libertad y la convivencia. Gesto por la Paz, 2003


 

Para terminar, queremos añadir la reflexión final del artículo de Jesús Herrero Arranz para la revista GALDE, «Las paradojas del final«:

Algunos análisis actuales intentar reducir a Gesto por la Paz únicamente al plano de la ética, obviando sus aportaciones a la política pre-partidista, para diferenciarlo de otras organizaciones con otras aproximaciones ante el problema de la violencia. Estas y otras muchas cuestiones son las que tienen que ser analizadas con rigurosidad para construir y reivindicar la memoria de lo que nunca debió comenzar.

 

 

«Herenegun»

18 domingo Nov 2018

Posted by gogoanmemoria in Memoria

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actuaciones desproporcionadas de las fuerzas de seguridad, Acuerdo de Aiete, Acuerdo de Lizarra-Garazi, agresiones, asesinato, autovía de Leizarán, BVE, concentraciones pacifistas, Coodinadora Lurraldea, deslegitimación de la violencia, Diputación Foral de Gipuzkoa, dolor generado, El Correo, El País, elkarri, ETA, Euskalduna, Fabio Moreno, Fernando Mugica, funerales, GAL, Gesto por la Paz, Gregorio Ordoñez, Herenegun, Herri 2000 Eliza, Herri Batasuna, iglesia vasca. José María Setién, insumisión, izquierda abertzale, José Edmundo Casañ, José María Aldaya, Joseba Eceolaza, Juan Mari Jauregi, Julio Iglesias Zamora, la mili con los milis, La SER, lazo azul, manifestaciones, mediadores internacionales, Memoria, Noticias de Navarra, Ortega Lara, Pacto de Ajuria Enea, respuesta social a la violencia, secuestros, T-4, tregua, Víctimas

Aportaciones de Gogoan, por una memoria digna al programa educativo Herenegun elaborado por el Gobierno Vasco

 

Presentamos las aportaciones que ha realizado Gogoan, por una memoria digna al programa educativo Herenegun en la confianza de que sirvan para mejorar dicho programa.

Antes de presentar las reflexiones, queremos comentar un aspecto que nos parece importante: no cuestionamos los hechos expuestos -ocurrieron, sí-; sin embargo, a nadie se le escapa que su ubicación en el relato, la intensidad de unos frente a otros, las deliberadas ausencias, los tiempos, etc. son determinantes para crear un relato con una mirada determinada o justo con la contraria. Por este motivo, consideramos que es necesario pulir gran parte de ese tratamiento añadido.

Comentarios sobre el programa educativo Herenegun

Nuestros comentarios se van a centrar fundamentalmente en el material audiovisual. Consideramos que precisan cambios sustanciales:

  • El papel de la Iglesia ha sido mucho más importante que el que transmiten los videos. Si bien es verdad que mucha gente de iglesia ha trabajado duramente por la paz en Euskadi, se debe reflejar que ha habido bastantes curas profundamente implicados en la actividad de ETA y muchos que se han identificado de forma pública (cartas, artículos de opinión, sermones, manifestaciones, etc.) con la izquierda abertzale que han apoyado el terrorismo. Su peso ha ido disminuyendo de forma pareja a la secularización de la sociedad, más que por un abandono consciente de posturas identificadas con quienes estaban causando un grave daño a la sociedad.

  • El papel de la universidad, desde un doble punto de vista: en los 60 y 70, la universidad fue un hervidero de ideas y movilizaciones, al tiempo que grandes sectores pedían la creación de una universidad pública (hubo que esperar hasta 1968); más tarde muchos universitarios alzaron con fuerza su voz contra las actividades de ETA, a la par que otros apoyaron el terrorismo.

 

Comentarios más concretos sobre diferentes cuestiones planteadas en los capítulos del audiovisual

 

  • Hay un enfoque erróneo de lo que fue el Acuerdo de Ajuria Enea, ya que no se le da la importancia y carga institucional que tuvo y lo que supuso de marginación a ETA y Batasuna. No se explica bien. Además, se firmó en enero de 1988; esto es, en la década anterior.

Transcurridos casi once años desde las primeras elecciones democráticas, el terrorismo es un fenómeno que persiste entre nosotros. Su erradicación sigue siendo hoy, por tanto, un objetivo común fundamental de la acción de todas las instituciones y fuerzas democráticas.

El combate contra el terrorismo es, por encima de todo, el combate de la razón frente a la sinrazón, de la vida frente a la muerte, de la libertad frente a la imposición. Es, en consecuencia, el esfuerzo por hacer prevalecer los principios éticos en que se asienta la convivencia en una sociedad civilizada ante quienes lo niegan.

Pacto de Ajuria Enea, 1998. El Mundo

  • Elkarri no fue una organización por un acuerdo por la paz, sino «por el diálogo y el acuerdo«; esto es, trabajaba en la búsqueda de un acuerdo político que pudiera satisfacer los deseos de ETA y así obtener la paz. Se supedita la política a las reivindicaciones de la violencia y se ofrece en el envoltorio democrático del referéndum o consulta.
Elkarri, 1994
Elkarri, 1995. Paul Rios
Elkarri, 1995
Elkarri 2012. Gorka Espiau
Elkarri 2012

Por otro lado, esta organización aparece con un protagonismo excesivo. No se dice cuál fue su origen: un movimiento ecologista (Coordinadora Lurraldea) que quería influir el trazado de la Autovía de Leitzaran, cercano a HB y dirigido por un concejal de esa formación que nunca condenó ningún ataque de ETA, aunque hubiera asesinados en su mismo municipio, Tolosa. Ni siquiera cuando ETA intervino directamente en la autovía. [José Edmundo Casañ fue asesinado por ETA el 4 de marzo de 1991]

La firma del acuerdo con el presidente de la Diputación Foral de Gipuzkoa, que atentaba de forma directa contra las reglas del juego democrático (pues fue el resultado de una imposición desde fuera de las instituciones elegidas) se presentó como un éxito y un ensayo general. En efecto, lo fue… para HB y quienes dirigían la Coordinadora.

Manifestación en defensa de las instituciones democráticas sobre la autovía de Leizarán.

Ese origen es muy importante para entender el papel que la organización jugó en años posteriores. Nada de esto aparece en los documentos.

  • Manifestación Gesto por la Paz, 1993

    Se presenta a Elkarri como otro movimiento para la paz, cosa que no es cierta, similar en cierto modo a Gesto por la Paz, y la importancia de esta organización queda absolutamente diluida en el único video en el que aparece -1’18»-, cuando Gesto por la Paz, a diferencia de Elkarri, fue un movimiento desprovisto de connotaciones políticas, y que aglutinó a todos quienes estuviesen en contra de acciones terroristas. Todo esto debería de quedar muy claro si queremos ofrecer a los jóvenes una información ajustada a la realidad.

  • Firmantes Acuerdo de Lizarra. 1998

    Hay un salto abrupto entre la detención de la cúpula de HB y el Acuerdo de Lizarra, que se describe como un acuerdo de paz: “Los participantes de Lizarra Garazi querían abrir un proceso de Paz en Euskadi”. Que se sepa, se trataba de un acuerdo político, con un objetivo político: obrando de esa manera se confiaba en que ETA dejaría de “tener sentido”. De hecho, la clave de bóveda del acuerdo de Lizarra es la vinculación entre violencia y política. De esto no se dice nada.

Acuerdo firmado el 12 de septiembre de 1998 en la localidad de Lizarra, ratificado posteriormente en Donibane Garazi, por fuerzas políticas sindicales y sociales que reconocían Euskal Herria como marco de decisión, para delinear un proceso de solución política al conflicto vasco-español-francés.

Por Iñaki Egaña

  • Manifestación Julio Iglesias Zamora, 11 de septiembre de 1993

    Se echa de menos, y mucho, un tratamiento específico de los secuestros. En los 90 hubo cuatro secuestros muy largos y con una contestación ciudadana como nunca antes se había conocido, con manifestaciones multitudinarias, artículos en prensa, concentraciones, implicación coordinada de la élite social y de ciudadanía anónima, tomas de posición… El secuestro de Ortega Lara merece 16 segundos, frente a 1’50» la primera manifestación de Elkarri. En estas campañas contra los secuestros, el papel desempañado por Gesto por la Paz fue fundamental ya que lideró todo el movimiento ciudadano. Pero todo eso se olvida: como ya habían sacado a esos pacifistas en el capítulo anterior, en este no había que hacerlo.

    Concentraciones José María Aldaya, 1995

Por cierto, el secuestro de Aldaya que aparece sin que la actitud agresiva de los contramanifestantes merezca comentario alguno, sucedió en la década de los 90.

 

  • Aparece la socialización del sufrimiento, pero sin la fuerza necesaria. Unas imágenes de archivo no penetran en lo que aquello significó para amplios sectores de la sociedad. Aquella estrategia fue un ataque directo a la gente (o a propiedades públicas que usaba la ciudadanía). Eso no se puede transmitir solo con la imagen de un autobús ardiendo. Afectó a miles de personas, muchas de ellas corrieron grave peligro. Había zonas a las que daba miedo ir; verdaderos territorios prohibidos por peligrosos para muchas personas. En ellos, durante años, unos pocos -la izquierda abertzale-, decidían lo que se podía o no se podía hacer. Nada de eso aparece.

Campaña contra el lazo azul

La izquierda abertzale actuó siempre como un entorno opositor, al margen de que su partido, Herri Batasuna, gobernara en determinados lugares. Y esta izquierda abertzale apoyó el ataque sistemático contra el que pensase diferente, se enfrentó con manifestantes pacifistas impidiendo concentraciones o agrediendo directamente a los manifestantes… Nada, no aparece nada de todo esto.

 

  • La actividad de ETA queda reflejada en frías estadísticas: tantos muertos aquel año, tantos heridos, fotos de periódicos…, como si fuesen accidentes de tráfico. Necesaria, pero fría, incapaz de transmitir lo que muchas víctimas vivieron. No se habla con un mínimo de garra de los enormes sufrimientos de las víctimas: los funerales en soledad, casi en la clandestinidad; persecución de familias que han perdido un miembro (negando el saludo, haciendo manifestaciones en la puerta, pintadas…); ataques hasta en las tumbas o en los monolitos de recuerdo a la víctima; familias de guardias civiles que vuelven al pueblo en absoluta soledad… Por otra parte, los chivatos no existen; tampoco las bienvenidas como héroes a los que salen de la cárcel… No hay sentimiento alguno. Tampoco hay estadística capaz de reflejar eso.
Monolito Fernando Mugica
Monolito Juan Marí Jauregi
Lápida Gregorio Ordoñez

  • Tornillo arrojado contra pacifistas, 1995

    Tampoco aparece el papel que durante años han jugado la Ertzaintza y los jueces, salvo que sea para detener a manifestantes de la izquierda abertzale, o cuando son atacados en fiestas. Pero nada se dice sobre su papel separando manifestaciones: una autorizada y la otra convocada con el objetivo de impedir que los primeros se manifestasen. Esto ocurrió durante algún tiempo: las directrices que recibía la Ertzaintza parecían no distinguir entre «buenos» y «malos» y, mientras, los jueces miraron hacia otro lado. Nada de esto aparece.

 

  • Aparecen varias víctimas en los videos. Casi todas ellas han dado pasos para acercarse de algún modo a los asesinos, protagonizando los llamados encuentros restaurativos o participando en encuentros con víctimas causadas por otros terrorismos, acudiendo a centros educativos, etc. Se trata de una actitud ejemplar en el camino hacia la paz que reconocemos, admiramos y consideramos que tiene que ser referente, pero debe decirse que estamos hablando de una minoría absoluta, de una excepción. Hay miles de otras víctimas que no han tomado ese camino y a las que tampoco podemos pedir que lo hagan. El respeto debe ser absoluto. Pero su elección les ha llevado a una vida más solitaria, más oscura, más apartada, seguramente mucho más traumática. Estas víctimas no existen, no aparecen para nada en los documentales. Pero ahí están. Y son muchos miles.
1976 funeral atentado ETA
1980 funeral atentado BVE
1991 funeral atentado ETA

  • Aparece el movimiento de los insumisos en contra del servicio militar (nada menos 2’30»). Fue importante, y está bien que se cite en un material de este tipo. Pero se le concede una importancia excesiva. Además, ¿qué tenía que ver aquello con el tema central, más allá de que muchas personas fueran insumisas y de la izquierda abertzale al mismo tiempo y pintaban «la mili con los milis»?

 

  • Se ensalza el papel de los enviados internacionales, como si el cerco al que la policía y jueces habían sometido al entorno etarra no hubiera existido o como si el mundo de la política y gran parte de la sociedad no les hubiera democráticamente acorralado. Esto no se refleja ni se explica, y fue, en nuestra opinión, la clave de la renuncia a seguir pegando tiros: estaban moral y materialmente exhaustos, muertos. En realidad, el montaje de Aiete se organizó, con ETA ya casi desaparecida, para que ese mundo no se sintiese “ofendido”, pero la realidad es que habrían seguido con su actitud si no les hubieran detenido tres cúpulas en un solo año. De hecho, la tregua de la T-4 se vino abajo porque esta gente seguía convencida del acuerdo político para dejar las armas.

Mediadores internacionales. Aiete, 2011

En resumen, es fundamental para quien no lo ha vivido de cerca que se refleje que ETA abandonó las armas por cuasi-rendición. Habría que usar esa palabra, rendición, porque es la que con más fidelidad refleja lo ocurrido, pero si aún no nos atrevemos a decirlo, el documental, al menos, debería reflejar con claridad que ETA entregó las armas; no dijo nada ni solicitó nada a cambio (porque tampoco tenía fuerza alguna para hacerlo); dio publicidad a unas excusas muy light, pero excusas en definitiva, y echó la persiana sin nada en su haber, salvo todo el sufrimiento causado. Esto hay que contarlo. Porque en el documental se da a entender que con la escenificación de Aiete, los facilitadores convencieron a los etarras de que eso de matar ya no se llevaba y estos, bonachones y campechanos, decidieron hacerles caso. Las cosas no fueron así.

 

  • La sociedad vasca tiene una deuda con todas las personas que lucharon democráticamente contra el entramado etarra y se la jugaron deteniendo comandos y poniéndoles contra las cuerdas.

 

En general, visto el material, se constata lo siguiente:

Faltan testimonios de personas del colectivo más acribillado por ETA: familiares de guardias civiles, policías y militares asesinados por ETA. Son el colectivo más numeroso de muertos (506 personas) y no se ve a nadie decir nada. La balanza siempre es injusta, pero en este caso es brutalmente desequilibrada. Eso sí, una persona que se traslada en bus a ver a su familiar etarra preso muy lejos habla de su sufrimiento. ¿Por qué no se ha entrevistado al guardia civil Antonio Moreno, padre del niño Fabio, y sí a cuatro mujeres de trabajadores de Euskalduna -2’43»-?

Creemos que los documentos no reflejan ni de cerca que el dolor generado en esta tierra ha sido tremendamente cruel e injusto para con las víctimas de ETA, del GAL y de los grupos organizados por la extrema derecha; igualmente, para las víctimas de actuaciones policiales indebidas, desproporcionadas e injustas. Y todo ese dolor (el de los asesinatos) no es comparable con el de una novia que tiene que hacer cada mes 2.000 kilómetros para ver a su novio etarra. No es lo mismo. Y es muy importante no frivolizar sobre lo que son violaciones de derechos humanos, porque es distinto quedarte sin micrófono a quedarte sin padre. Lo primero tiene remedio y lo segundo, no. Y esto no se refleja de ninguna manera en los materiales didácticos.

Toda actuación policial que aparece en los documentales se reduce a mera brutalidad policial.

Nos parece un material excesivo en duración: hay que ser más claro, directo y objetivo: datos (Historia) y testimonios (Memoria), pero con la graduación e intensidad del tamaño de las violencias vividas, de los dolores sufridos y de las aportaciones para la paz realizadas.

Queda muy corta la parte dedicada a la respuesta social y pacífica a la violencia, que fue muy meritoria creando sensibilidad y conciencia pacifista. Además, los miembros de esos grupos aguantaron desplantes, humillaciones y ataques de la izquierda abertzale en numerosas concentraciones ¿De eso, es decir, de la intransigencia y de la imposición por la fuerza no hay que hablarles a los jóvenes?

Sugerencias

Para terminar, aportamos algunas sugerencias que se nos ocurren como mejor manera de abordar este material y sería siguiendo estas claves:

  1. Deslegitimación total de la violencia
  2. No ha existido ninguna justificación para esa violencia
  3. El único logro de la violencia ha sido el daño irreparable generado a sus víctimas

Por esta razón,  el enfoque se debería centrar en:

  • Mostrar la realidad de todas las víctimas.
  • No realizar interpretaciones de la historia

 

___________________________________

Nota final: Se señala la duración de algunas escenas. Solo a título orientativo. Unos segundos de una imagen hablan a veces con más claridad que unos minutos de explicaciones. Pero los que hemos señalado revelan también algo sobre la filosofía en la que estos documentales se asientan.

15 de noviembre de 2018


 

Estas han sido las aportaciones realizadas por Gogoan, por una memoria digna al programa educativo Herenegun. No queremos finalizar esta aportación, sin incluir uno de los artículos más sensatos que, según nuestro parecer, se han publicado sobre este tema:

«Paisaje moral» de Joseba Eceolaza publicado el 17 de noviembre en Noticias de Navarra.

 

 

Memorias de futuro

10 sábado Nov 2018

Posted by gogoanmemoria in Memoria

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autovía de Leizarán, Blas de Otero, Día de la Memoria, Egunkaria, Fabián Laespada, Gesto por la Paz, Iñigo Lidón, Joseba Arregi, Lasa y Zabala, Memoria, Mikel Zabalza, Ministerio de Interior, Olvido, secuestrados, secuestros, Segundo Marey, Víctimas, violencia de persecución

[Artículo de Fabián Laespada publicado en El Correo, el 9 de noviembre de 2018 con motivo del Día de la Memoria]

Repensar el recuerdo, traerlo al presente, como si fuéramos sirgueras, acarreándolo con todo su peso e incomodidad. Vernos en él, ahí dentro, protagonistas de nuestra propia memoria, de lo vivido. Puede que la memoria me resulte un estorbo que se pone en mi pasado. Sensaciones confusas, lejanas, irreconocibles, como rabia, impotencia, dolor, injusticia no declarada. Había miedo, no era fácil decir NO y tardé mucho en hacerlo. Memoria personal e individual. Lectura crítica de lo que fue pero no debio ser.

Ahora que celebramos el Día de la Memoria yo propongo rememorar lo inmemorable para deshacernos de fantasmas olvidadizos. Y porque, además, el olvido está lleno de recuerdos indeseados.

Retocando con el debido respeto al poeta bilbaíno Blas de Otero, pido la paz y la memoria, en defensa del hombre y de la justicia. Pido usar la memoria para no caer en el abismo del olvido y retroceder años, dolores y responsabilidad. Algo positivo podemos extraer de estos 50 años atrás: el horror y las injusticias no pueden repetirse. Hay que contar lo que nos pasó. Los expertos que redacten la historia. Las y los demás, contemos nuestra experiencia, volteemos las campanas de nuestra memoria.

Memoria de decenas de asesinatos que pasaban rasgando nuestra mirada sin detenerse más que un modesto minuto de imágenes a las que, encima, nos íbamos haciendo insensibles. Memoria de lo que hicieron con Segundo Marey, secuestrado; fue un error, dijeron, pero el Ministerio de Interior español chantajeó al francés, en un intento de ventajismo gansteril. Memoria del escalofrío adherido a la piel cuando un escritor, pensador, profesor… decide exiliarse al silencio, abandonar el “conflicto” y esconderse en temas neutros para poder desmontar la barricada de desprecio y chantaje al que le ha sometido extraoficialmente el entorno talibán. Hoy en día lo contamos a nuestros estudiantes y no se lo pueden creer. Pero muchos de nosotros lo vivimos de cerca y, no se sabe cómo, a menudo se caen de la memoria esos tiempos y esos hechos, quizá porque sean recuerdos ásperos e incómodos.

Memoria del chantaje y sometimiento que padeció el poder público de Gipuzkoa y Navarra con el asunto de la autovía. De cómo fue posible que esas tres personas asesinadas no sean nunca recordadas ni inmortalizadas en alguna placa, en algún homenaje, mención, memoria, olvido… en la autovía del oprobio.

Algunos trabajadores cambiaron de empresa por miedo. No pretendo machacarnos con los hechos, tan solo recordar que esto fue así, que la violencia se impuso.

El País

Memoria sin distinción, porque ordenar dos cierres de periódicos es mucho cerrar y poco democratizar. Al final no hubo delito ni nada. Testimonios para la memoria de lo que no debe suceder.

Memoria de la soledad de cientos de huérfanos. Repienso el vacío emocional que sintieron tantos niños y niñas, bien pequeñas, cuando les tuvieron que decir, a duras penas, que ese padre se había marchado a algún sitio que ellos nunca descubrirían; esas soledades, tan pequeñitas y semivacías de abrazos infalibles. Esa memoria que nos lleve al relato de Montse, invitada por Gesto por la Paz en 2005, que sufrió lo indecible y lo decible después de casi perder a su recién marido, con una criatura de nueve meses en la cuna de su habitación, ahora convertida en una sala de curas. Memorias que desconocemos completamente, de la angustia de muchos niños que sabían que su padre podía no volver, infancias secuestradas, jugar sí, pero con un ojo en el televisor, temiendo un informativo especial.

La memoria funciona y solicita que hagan justicia sobre nuestros muertos prematuros, que no se cierren sumarios sin resolver, tal y como pedía Iñigo Lidón el otro día: que la desidia no clausure la justicia.

El Mundo

A esta memoria de bombazos y secuestros no se le olvidan las inadmisibles torturas padecidas por muchas personas, como las de Arregi, Zabalza, Lasa y Zabala que acabaron en asesinato. Alguien debiera responder y relatar qué fue de aquello. La memoria, esa gota incómoda que nos araña la conciencia y nos trae imágenes increíbles a las puertas de la cárcel, con una multitud acompañando a un ministro delincuente sentenciado a diez años. A los tres meses salieron de esa prisión, indultados. ¿Cómo se puede explicar eso a nuestros jóvenes?

Memoria que se extiende hasta el relato de los secuestrados, angustia de verse con el cañón en la frente, saberse chivo expiatorio para que los demás aprendan y paguen por seguir vivos.

Hay un relato que apenas nos ha llegado: el de esas personas perseguidas y amenazadas -más de 40.000- durante varios años. Mucho silencio social entorno a la amenaza, que ni la familia ni amigos conocían, por no inquietarles, por no perderlos… Necesitamos rescatar la memoria de los silencios y de las indiferencias, de los miedos que sí padecimos y de las soledades a las que sometimos a todas las víctimas sin nombre.

El olvido es -como nos contó Borges- ese vago sótano de la memoria. A veces tengo la sensación de que una parte muy considerable de nuestra sociedad ya ha bajado varios peldaños hacia ese cripta del olvido. Pero ahí abajo no hay apenas luz. Está lleno de olvidadores, de indolencias y de pragmáticos que solo miran para adelante, como si adelante significara deshacerse del pasado y sus lecciones, sin saber que la mejor manera de avanzar es no retroceder. Sin saber que el olvido es retroceso, es involución; es tropezar en la misma piedra de la historia que nunca debió ser.

Día de la Memoria – Oroimenaren eguna 2018

Los pasos de la Memoria

08 jueves Nov 2018

Posted by gogoanmemoria in Memoria

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Alfonso Alonso, Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián, Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, CCAA, Diario Vasco, Eneko Goia, ETA, GAL, Gesto por la Paz, Los Pasos de la Memoria, Memoria, Pacifismo, Partido Popular, PNV, PP, silencio, víctimas de abusos de las fuerzas de seguridad, víctimas de la violencia, víctimas del terrorismo

Eneko Goia, alcalde de Donostia-San Sebastián por el PNV, ha anunciado que recordará a las 128 víctimas del terrorismo y de los abusos policiales (107 asesinadas por ETA y CCAA, cuatro por el GAL, 11 por la violencia policial y seis de autoría desconocida) que se produjeron en esta capital durante los años de violencia y terror, a través de unas placas que se pondrán en los lugares donde fueron asesinadas.

Sin duda alguna, quiere ser escrupulosamente cuidadoso. Ha adelantado que consultará cada placa con la familia de cada víctima y que solo se colocará con su consentimiento. Añade que la iniciativa «no tiene caducidad» ya que «los allegados pueden cambiar de opinión, de forma que si ahora no quieren ningún recuerdo y en el futuro sí, tengan la posibilidad de que se coloque la placa más tarde». Más en El Diario Vasco 

No es una iniciativa novedosa porque ya el 12 de marzo de 2007, Alfonso Alonso, alcalde de Vitoria-Gasteiz por el Partido Popular, hizo pública la decisión de colocar unas placas incrustadas en el suelo con el nombre de las personas asesinadas entre el 5 de marzo de 1978 y el 22 de octubre del 2000. En estas placas, solo aparece el nombre de la víctima, la fecha en la que fue asesinada y una cita de un pensador como Gandhi, Octavio Paz, Camus, Asimov…

Hasta hoy, no había cundido el ejemplo de Alonso en los ayuntamientos de las otras capitales. Sin embargo, la ciudadanía sí dio pasos firmes hacia la memoria. Este fue el caso de la organización pacifista Gesto por la Paz que en 2010 realizó un emotivo acto en Bilbao, Los Pasos de la Memoria, al que los medios llamaron «La ruta del dolor en Bilbao», «La huella de la bala y la bomba en Bilbao», «Pintadas contra el olvido»… [Dossier de prensa de aquel acto]

Desde diferentes puntos de Bilbao, grupos de pacifistas recorrieron los distintos lugares donde el terrorismo había usurpado la vida de vecin@s de la localidad; vecin@s de toda condición social, laboral…


En cada lugar donde se pintaba el nombre y la fecha de su asesinato, le leían las circunstancias en las que se habían producido aquel horror que nunca tenía que haber ocurrido y se guardaba un minuto de silencio.


Y aquellas columnas de pacifistas convergieron en el Parque de Doña Casilda donde leyeron los nombres de cada una de las personas asesinadas y pusieron una flor sobre sus nombres.


Quienes tuvieron la oportunidad de vivir aquel acto -pacifistas y víctimas que componían las columnas- lo recordarán. De nuevo, Gesto por la Paz fue pionera en el trabajo por la memoria.

20 de octubre: fin de 50 años de violencia y dolor

22 lunes Oct 2018

Posted by gogoanmemoria in Reflexiones

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Como ya comentamos en su día, la fecha clave del fin de ETA, que fue el fin de 50 de años de violencia y dolor, fue el 20 de octubre de 2011. En torno a esta fecha, este año, se han escrito algunos artículos de opinión que consideramos que pueden ser del interés de nuestr@s seguidores. Por lo tanto, os los dejamos aquí para que los podáis leer con detenimiento.


«Las paradojas del final» de Jesús Herrero Arranz, publicado en la revista Galde (septiembre, 2018). Un fino análisis de la escenificación utilizada por ETA, del papel de los autodenominados «facilitadores«, de la evolución del lenguaje de la izquierda abertzale, el camino que aún queda por recorrer, etc. para terminar con una mirada crítica sobre las interpretaciones que se están realizando sobre la aportación de Gesto por la Paz.

Algunos análisis actuales intentar reducir únicamente a Gesto por la Paz al plano de la ética, obviando sus aportaciones a la política pre-partidista, para diferenciarlo de otras organizaciones con otras aproximaciones ante el problema de la violencia. Estas y otras muchas cuestiones son las que tienen que ser analizadas con rigurosidad para construir y reivindicar la memoria de lo que nunca debió comenzar.

 


«Anomalías» de Fabián Laespada Martínez, publicado en El Correo (19 de octubre de 2018). Aborda lo que considera que es importante para avanzar: el reconocimiento de los errores cometidos como lo han hecho los pres@s de la llamada ‘Vía Nanclares‘. Y, en relación a la manifestación convocada por Sare, denuncia la doble moral que se tiene al juzgar unos delitos y otros, la exigencia de puesta en libertad a los pres@s y nula exigencia a estos sobre una revisión crítica de su pasado…

 

La cuestión es que convocan la enésima manifestación en favor de las presas y presos asesinos. La gente que piensa acudir ¿no tiene ninguna exigencia hacia los reclusos? ¿No les pueden sugerir que para cerrar heridas lo ideal es empezar a recorrer un itinerario de convivencia que supone pedir perdón por las atrocidades cometidas, intentar reparar, en alguna medida siquiera, los daños infligidos y contribuir en el esclarecimiento de los delitos no resueltos?

 


«Mientras alguien las recuerde, estarán entre nosotr@s» de Isabel Urkijo Azkarate, publicado en El Correo (20 de octubre de 2018). A partir de la finalización del ciclo de violencia y dolor que durante 50 años protagonizó la vida social y politica vasca, señala lo que queda avanzar en la reconstrucción de la convivencia. Antes de nada, tener muy presentes los errores que cometió toda la sociedad con las víctimas del terrorismo y de la violencia.

…aportar aquello que esté en nuestras manos para mitigar el dolor que aún perdura en las víctimas. Y lo hacemos, desde el convencimiento de que tenemos una deuda pendiente, una responsabilidad hacia ellas porque las víctimas fueron quienes recibieron la bala que la violencia y el terrorismo disparaban contra toda la sociedad a la que pretendían someter. No lo entendimos así. Incluso, les dimos la espalda y, de esta manera, las volvimos a victimizar. Esto, como sociedad, no lo podemos olvidar porque corremos el riesgo de volver a repetir las mismas ignominias. Es más, debemos tenerlo muy presente para desarrollar una ética social más sana que nos convierta a cada persona en seres resistentes al miedo y a los prejuicios, en defensores de la justicia y en convencidos practicantes de la empatía y la solidaridad. Solo si aprendemos de nuestros errores, podremos salvar la indignidad que la sociedad, salvo honrosas excepciones, manifestó con las víctimas del terrorismo y de la violencia.

 


 

Es posible que os hayáis sentido identificados con las palabras de Jesús Herrero Arranz, Fabián Laespada Martínez e Isabel Urkijo Azkarate. Si es así o si por el contrario discrepais, podéis dejar vuestros comentarios en el blog para compartirlos con el resto de seguidores. Muchas gracias.

 

 

Convivencia y política penitenciaria: la experiencia de la ‘Vía Nanclares’

16 martes Oct 2018

Posted by gogoanmemoria in presos, Víctimas

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convivencia, Dirección de Víctimas del Gobierno Vasco, Encuentros Restaurativos, ETA, Gobierno Vasco, Gorka Landaburu, Joseba Urrosolo Sistiaga, KM Kulturgunea, Maixabel Lasa, presos, reconocimiento del daño causado, reinserción, vía Nanclares

Bajo este título, Maixabel Lasa -ex Directora de Víctimas del Gobierno Vasco y viuda de Juan Mari Jauregui, víctima de ETA- y Joseba Urrosolo Sistiaga -ex miembro de ETA y ex preso y uno de los impulsores de la llamada ‘vía Nanclares’- intercambiaron impresiones sobre uno de los procesos de reinserción y reconciliación más interesantes y satisfactorios que se han producido en todos estos años de violencia: la llamada ‘Vía Nanclares’ y los encuentros restaurativos entre víctimas y victimarios.

Urrosolo Sistiaga: Había dos políticas penitenciarias: la del Gobierno que cada vez se endurecía más y más; y la que marcaba la propia izquierda abertzale que nos tenía doblemente cautivos y nos impedía ejercer nuestros derechos.

Moderó Gorka Landaburu, víctima de ETA y participante de los encuentros restaurativos que hizo referencia a lo que él sintió después de aquellas reuniones:

Gorka Landaburu: Cuando terminó la sesión, salí liberado. Me di cuenta de que había sido muy positivo para mí y, sobre todo, me di cuenta de que también fue muy positivo para ellos.

Maixabel Lasa valoró la ‘vía Nanclares’ por lo que suponía de reconocer el injusto daño causado. Además, hizo una interpretación muy similar de los encuentros restaurativos. Ella conversó con Luis Carrasco, uno de los miembros del comando que asesinó a su marido.

Maixabel Lasa: Estaba destrozado. Se consideraba una mala persona. Su vida era un fracaso. Casi no me miraba. Al final, yo le tuve que recordar que sí había hecho algo positivo porque había sido valiente al pasar de ser un héroe por asesinar, a ser un traidor por arrepentirse de ello.

Aqui ofrecemos el video de las intervenciones de Joseba Urrosolo Sistiaga y de Maixabel Lasa en la KM kulturgunea de Donostia-San Sebastián.

 

Posteriormente, se permitió al público hacer algunas preguntas a los protagonistas del acto.

La sala estaba repleta. Sin duda alguna, es un tema que interesa y que realiza aportaciones positivas a la convivencia en nuestra sociedad. Desde Gogoan, procuraremos repetir debates similares en otros lugares.

Hitzaldi hau, posible egin duzuenei, benetan, milla esker.

Charla «Convivencia y política penitenciaria: la experiencia de la vía Nanclares»

02 martes Oct 2018

Posted by gogoanmemoria in presos

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convivencia, Ex Directora de Víctimas del Gobierno Vasco, Gobierno Vasco, Gorka Landaburu, Joseba Urrosolo Sistiaga, Juan Mari Jauregi, Koldo Mitxelena Kurturgunea, Maixabel Lasa, Memoria, política penitenciaria, presos de ETA, reinserción, relato, vía Nanclares, víctimas del terrorismo

La Asociación Gogoan, por una memoria digna, es una organización preocupada por la memoria y el relato de lo ocurrido en los últimos 50 años en Euskal Herria y, además de contribuir a construir una memoria digna, tiene un especial interés en destacar aquellas aportaciones que fueron especialmente positivas durante el tiempo que duró el terror en Euskadi.

En un momento en el que ya ha desaparecido la violencia terrorista, sin duda alguna, sus víctimas tienen que continuar ocupando un lugar especial en nuestra sociedad porque representan el testimonio vivo de todos estos años de terror y dolor. La sociedad tiene que continuar acompañando a quienes se convirtieron en la diana con la que se pretendía someter a toda la sociedad.

Por otra parte, la política penitencia que se está ejecutando sobre los pres@s de ETA que permanecen en las cárceles, continúa con las mismas pautas que cuando el terrorismo estaba en activo, a pesar de ser unas pautas que se han demostrado inútiles respecto a uno de los objetivos del cumplimiento de la pena: la reinserción del reo.

Gogoan, por una memoria digna organiza una charla-debate sobre la política penitenciaria y la convivencia en Euskadi. La charla estará moderada por el periodista Gorka Landaburu y contará con la participación de Maixabel Lasa, ex Directora de Víctimas del Gobierno Vasco, y Joseba Urrosolo Sistiaga, ex miembro de ETA y uno de los impulsores de la llamada vía Nanclares.


Se celebrará el lunes, 15 de octubre, en la sala del Koldo Mitxelena Kulturgunea (Urdaneta kalea, 9) de Donostia-San Sebastián y comenzará a las 19’00 h.


Animamos a todas las personas interesadas en la temática a acudir a la cita.

[NOTA DE PRENSA]

 

MINA (dolor) -DOLUMINA (duelo) BAKEMINA (ansia de paz)

27 jueves Sep 2018

Posted by gogoanmemoria in Víctimas

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"Mujeres en construcción", Abel Uceda, Alcalde de Bilbao, Angel María Unzueta, Arantza Puelles, Azkuna Zentroa, Belén Mentxaka, Bilbao, BVE, Carmen Francia, Conchi Fernández, consenso, convivencia, dolor, Dori Monasterio, Edurne Brouard, ETA, ETB, Fina Liceranzu, Foro Bilbao por la Paz y la Conviencia, GAL, Glencree, Gobierno Vasco, Inés Nuñez De la Parte, Isabel Urkijo, Javier Batarrita, José Goikoetxea, Juan Mari Aburto, libertad, Maitane Etxebarria, manifestación, Manu Cabacas, Mari Jose Aguirre, pluralidad, presos, Ramón Mugica, terrorismo, víctimas de la violencia, víctimas del terrorismo, violencia de persecución

El Foro Bilbao por la Paz y la Convivencia se presentó a la ciudadanía bilbaina el 16 de octubre de 2017. En aquel momento, manifestó el objetivo para el que se había creado:

«El objetivo prioritario es convertirse en el lugar de encuentro y colaboración para acompañar las políticas públicas municipales en relación con las víctimas del terrorismo y violencia, con la finalidad de trabajar y acordar actuaciones y programas que ayuden a profundizar en los valores del respeto y la convivencia«

y los compromisos que adquiría:

“reconocer a las víctimas, propiciar el diálogo con las víctimas, y entre ellas, en la búsqueda de un consenso social y político amplio, y colaborar con las instituciones públicas para seguir desarrollando un marco legal que reconozca y ampare a todas las víctimas del terrorismo y la violencia.”

La siguiente ocasión en la que el Foro Bilbao por la Paz y la Convivencia se manifestó en público fue el 25 de abril cuando presentó en el Azkuna Zentroa unas jornadas que se desarrollarían por los distintos distritos de Bilbao en las que participarían de manera destacada las víctimas del terrorismo y de la violencia de Bilbao.

https://euskalpmdeushd-vh.akamaihd.net/multimediahd/videos/2018/04/25/2279355/20180425_22385424_0011176544_004_001_BIDEO_TOPAKE.mp4

 


MINA (dolor) -DOLUMINA (duelo) BAKEMINA (ansia de paz), testimonios del dolor en Bilbao

El pasado lunes, 24 de septiembre, se llevó a cabo la primera jornada en el Centro Municipal de Castaños dirigida por dos de los miembros del Foro, Isabel Urkijo Azkarate y Angel Mari Unzueta y que contó con la participación de las víctimas Inés Nuñez De la Parte, Abel Uceda y Arantza Puelles. En la fotografía posan con el presidente del Foro, el Alcalde Juan Mari Aburto.

presentación del acto

«El 20 de octubre de 2011 ocurrió uno de los hechos más relevantes de la historia reciente del País Vasco: ETA dejó su actividad. Esto supuso el fin del ciclo de violencia y terror iniciado hacía 50 años y cuya máxima responsable fue ETA, pero donde otras organizaciones terroristas como el GAL o el Batallón Vasco Español, también contribuyeron a generar terror y dolor. Y no podemos olvidar los abusos policiales de muy graves consecuencias.

Aquel 20 de octubre, miles de personas dejaron de sufrir la violencia de persecución que soportaban desde hacía mucho tiempo. Aquel día, aún sin saberlo, potenciales víctimas de ETA, recuperaron su vida. Y aquel día, la inmensa mayoría de la ciudadanía vasca, ganó en libertad.

Quizás porque estábamos acostumbrados a que las manifestaciones solo fueran de protesta o de duelo, no se convocaron manifestaciones de alegría, salvo alguna excepción, pero la liberación que todos y todas sentimos se palpaba en cada mirada, en cada sonrisa…

La verdad es que también aquel día y los posteriores mucha gente nos preguntábamos «¿y ahora qué?»  o, peor, «y todo esto ¿por qué?, ¿para qué?«. Cualquiera de las respuestas que pudiéramos ofrecer a quienes han sufrido la violencia más directamente, difícilmente llenaría el vacío que deja la absoluta incomprensión de lo ocurrido, el vacío por no encontrar ninguna explicación de por qué tuvieron que sufrir lo que sufrieron.

Muy posiblemente, salvando las distancias, un vacío similar estén sintiendo los familiares de miembros de ETA que han muerto en sus llamadas «ekintzas» o los presos de ETA y sus familias. «¿Todo para qué?«, pero estos sí fueron responsables de lo ocurrido porque libremente optaron por usar la violencia contra otros seres humanos, mientras que sus víctimas, las víctimas de todos los terrorismos y abusos de la autoridad, éstas fueron objeto de una terrible injusticia, porque todo aquello fue absolutamente injusto.

En este momento estamos en el «¿Y ahora qué?» y ese es el reto que queremos afrontar desde el Foro.

Mina, dolumina, bake-mina… Indarkeriak eragindako minak, doluaren bidea eginez eta eraginez, bake-mina, hau da, bakearen egarria asetzen lagundu dezakela eta, Eusko Jaurlaritzaren proposamenari jarraituz, herri batzuetan –kasu honetan, Bilbon– bakearen eta bizikidetzaren aldeko foroak sortu dira, indarkeria jokoz kanpo uzteko eta herritar guztien arteko elkartasuna sendotzeko.

De esta manera, el 16 de octubre de 2017 se presentó el Foro Bilbao para la Paz y Convivencia con el objeto de que nunca más se repita nada similar. Aprobamos un Plan de actuación con la finalidad de difundir entre toda la sociedad bilbaína lo ocurrido y de potenciar el reconocimiento del daño causado con el fin último de mejorar la deteriorada convivencia, siempre desde una firma deslegitimación de la violencia.

Así, nos comprometimos a:

  • Reconocer a las víctimas en su pluralidad y con el respeto que se merecen. Hau da, biktima guztiak aintzat hartzea, eta zor jaken duintasunez eta justiziaz tratatzea.
  • Propiciar el diálogo con ellas y entre ellas en búsqueda del consenso necesario para afianzar la paz y mejorar la convivencia. Elkarrizketa bultzatzea, bake eta bizikidetzarako bide nagusi bezala.
  • Buscar el completo reconocimiento y amparo a todas las víctimas del terrorismo y la violencia. Indarkeriaren era guztietako biktimen babesa bilatzea.

Y marcamos nuestro objetivo en trabajar y acordar actuaciones y programas que ayuden a profundizar en los valores del respeto y la convivencia en el municipio.

Este foro lo componemos el Alcalde como Presidente, familiares de víctimas (Dori Monasterio, Manu Cabacas y Fina Liceranzu, José Goikoetxea, Mari Jose Aguirre, Inés Núñez, Javier Batarrita, Abel Uceda, Belén Mentxaka, Conchi Fernandez, Carmen Francia y Edurne Brouard), representantes de los grupos municipales del Ayuntamiento y cuatro personas designadas por el alcalde por su experiencia con víctimas, Ramón Mugica, Maitane Etxebarria y, nosotros, Isabel Urkijo y yo, Angel Mari Unzueta.»

El video sobre otras experiencias

Seguidamente se proyectó un video que es un extracto del documental «Mujeres en construcción» de Maite Ibáñez y Begoña  Atín (2011) y del documental sobre la iniciativa de la anterior Dirección de Víctimas del Gobierno Vasco, Glencree. Tanto «Mujeres en construcción» como el reportaje de ETB sobre Glencree son documentales muy recomendables.

Charla con las víctimas

Posteriormente, se acercaron a la mesa las tres víctimas participantes, Inés, Abel y Arantza, y, a través de unas sencillas preguntas, fueron expresando el dolor que habían sentido, la insolidaridad de gente que creían tener cerca, el concepto de justicia, la necesidad de sentir el calor social, el ultraje que sienten con los homenajes llamados «ongi etorri» a los presos de ETA cuando vuelven a sus pueblos…

Ha pasado tiempo, pero sin duda alguna esas heridas siguen supurando. Posiblemente desearán olvidarlo todo, dejar de sentirse víctimas, recuperar la normalidad de la que aquella tragedia les sacó… pero es evidente que falta tiempo y que la sociedad tiene una deuda con ellas.


La próxima jornada será el 3 de octubre a las 19’30 h. en el Centro Municipal de Basurto (c/ Zankoeta, 1).


 

Memorias del terrorismo en España

26 miércoles Sep 2018

Posted by gogoanmemoria in Memoria

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"Breve memoria de un esfuerzo institucional", amenazas, Antonio Rivera, Asociación por la Paz de Euskal Herria, atentado contra el bar Aldana, atentado de Alonsotegi, atentado de Hipercor, Ayuntamiento de Hernani, Ayuntamiento de Zarautz, ética y moral, BVE, Centro Memorial Víctimas del terrorismo, Comandos Autónomos Anticapitalistas, Consuelo Ordoñez, convivencia, Cristina Cuesta, Dirección de Atención a Víctimas del terrorismo del Gobierno Vasco, Enrique Cuesta, Enrique Ullibarriarana, ertzaina, ETA, Florencio Dominguez, GAE, GAL, Gorka Angulo, Gregorio Ordoñez, Iñaki Arana, Jesus Maria Pedrosa, Joseba Arregui, Joxan Rekondo, justicia, Liborio Arana, Manuel Fuentes Pedreira, Maria Carmen Hernández, mosso de escuadra, nacionalismo, Pacto de Lizarra, paz, Raúl López Romo, Roberto Manrique, Santos Santamaría, Santos Santamaría Avendaño, Secretaría General de Derechos Humanos Convivencia y Cooperación, Stefan Zweig, Txema Urkijo, UPV-EHU, violencia de persecución

Este es el nuevo libro que ha presentado Raúl López Romo con el prólogo de Florencio Domínguez, historiador y director del Centro Memorial de Víctimas del terrorismo, respectivamente.

Son 65 relatos cortos escritos por familiares de «víctimas, por profesionales de diversos campos y por activistas«. Diferentes miradas que, como dice Stefan Zweig, ayudan a reconstruir la «atmósfera espiritual» de una  época. «Esta no se encuentra sedimentada en los acontecimientos oficiales, sino más bien en pequeños episodios personales«.

Como no puede ser de otra manera, los relatos son muy diversos y plurales y van desde el minucioso estudio del catedrático de Historia Comtemporánea de la UPV-EHU, Antonio Rivera, sobre los Comándos Autónomos Anticapitalistas hasta el sencillo relato del asesor de la Secretaria General de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación, Enrique Ullibarriarana. Por esta razón, hemos seleccionado frases de algunos de estos relatos.

Joseba Arregui en relación al Pacto de Lizarra:

Implicaba asumir que para conseguir la paz era preciso conceder a ETA la realización de su proyecto nacionalista radical bajo la argucia de que era mayoritario en la sociedad vasca

El de Cristina Cuesta, hija de Enrique Cuesta asesinado por los Comándos Autónomos Anticapitalistas en 1982, es uno de los relatos más recomendables. Narra cómo fueron los primeros pasos de la Asociación por la Paz de Euskal Herria en 1986, cuando se concentraron por primera vez por el asesinato de Manuel Fuentes Pedreira tras la pancarta «Basta ya. Nuestro pueblo quiere paz«.

Nos comprometimos a convocar concentraciones silenciosas tras el asesinato o la muerte violenta de un ser humano, independientemente del grupo terrorista que actuara, la profesión de la víctima, su ideología, su procedencia o cualquier otra circunstancia. Nos centrábamos en la irreparable pérdida humana.

Nació una nueva manera de mirar y de actuar ante la realidad de sufrimiento y de miedo que nos rodeaba, en la que las víctimas se hacían presentes y tímidamente empezaban a alzar la voz, incluso en silencio.

Roberto Manrique, víctima del atentado de Hipercor (ETA, 1987), dice esto sobre la actuación de la Justicia, según el juicio por su atentado:

Del enorme número de personas con seres queridos asesinados o de la extensa relación de heridos solo iban a aportar su testimonio dos: una herida grave que, al ser extranjera y no dominar el idioma excusó su asistencia, y uno de los heridos más leves del atentado. Cuando pregunté la razón para esa pantomina, me explicaron que habia sido una elección por sorteo. ¿Sorteo? ¿La justicia escuchaba la voz, el dolor y la experiencia de las víctimas a través de un sorteo? ¿solo iban a escuchar a dos?. Salí del juicio con la impresión de que la víctima era quien menos importaba a la justicia, que éramos la inoportunidad personificada.

Consuelo Ordoñez, hermana de Gregorio Ordóñez asesinato por ETA en 1995, dice esto:

Al final, no fue ETA quien de forma directa me explusó del País Vasco, sino mis propios conciudadanos que colocaron su miedo al ostracismo social un peldaño por encima de su dignidad.

Y también sobre la actitud de los vecinos y vecinos habla Mari Carmen Hernández, viuda de Jesús Mari Pedrosa asesinado por ETA n el 2000:

Sientes el vacío de la gente que, por miedo o porque no le afectaba de cerca, pasaba de ello. Vecinos, personas que te dejan de hablar, de saludar. Gente que has conocido de toda la vida y se manifestaba debajo de casa. ¡Es muy triste!

Santos Santamaría es el padre de Santos Santamaría Avendaño, mosso d’escuadra asesinado por ETA en 2001, dice:

No necesitamos homenajes porque sabemos que solo hemos sido el instrumento del terrorista para crear terror a la sociedad. Simples instrumentos. La única víctima real ha sido y es la sociedad. Pero la sociedad es cómoda, hasta el punto de acceder a cualquier arreglo cobarde solo por aquello de ‘para que a mí no me toque’.

Joxan Rekondo, ex alcalde de Hernani y víctima de la violencia de persecución durante muchos años, escribe:

Me atrevo a decir que difícilmente podrá regenerarse la convivencia entre vascos sin sanar los daños que la intimidación y el terror han provocado durante todo este tiempo en todas las dimensiones de la vida social.

Zarautz, 2000 Gesto por la Paz

Gloria Vázquez, concejala del Ayuntamiento de Zarautz y también víctima de la violencia de persecución, nos cuenta:

Algunos amigos me reprocharon que hubiera asumido un cargo público que implicara escolta teniendo hijos. Como si yo estuviera poniendo en riesgo a mis hijos. Era una de las perversidades del terrorismo y de sus seguidores, que pretendían traspasar la responsabilidad de lo que pudiera ocurrir a los propios amenazados. Y lo conseguían

Gorka Angulo, periodista del Centro Memorial de las Víctimas del terrorismo, finaliza su relato de esta manera:

Cuando una sociedad, una generación, ha tenido el terrorismo en la puerta de la casa y esto solo ha concienciado y movilizado a una ínfima parte de sus integrantes, solo se puede pensar que el miedo y la cobarcia moral han hecho más daño que los propios terroristas. Si siendo más jóvenes fallaron la ética y la moral, que siendo más mayores no falle la memoria

A este relato le sigue el de Iñaki Arana, hijo de Liborio Arana asesinado por los GAE (Grupos Armados Españoles) en 1980. Iñaki describe la sencillez de su padre, el lechero de Alonsotegi, el tremendo golpe que causó en la familia el asesinato del padre y el maltrato que sufrieron por parte de la policía que no mostró ningún interés por investigar el caso. Motivado por querer conocer la verdad, Iñaki se hizo ertzaina, pero esto también trajo consecuencias: la madre recibió cartas amenazadoras que decían:

Los otros han matado a tu marido, pero nosotros te vamos a matar a los hijos por ser ertzainas

1991. Concentración de Gesto por la Paz ante la Audiencia Nacional. Javier Madrazo, Pedro MIguel Urzainki, Ignacio Urrutia, José Luis Navarro y Txema Urkijo

Finalmente, conviene destacar el relato de Txema Urkijo quien fue primero Director de Derechos Humanos en el Gobierno Vasco y, posteriormente con tres lehendakaris diferentes, trabajó en la Dirección de Atención a Víctimas con Maixabel Lasa. En su relato se puede hacer un perfecto seguimiento de los pasos que fue dando en Gobierno Vasco en relación a las víctimas; primero con las víctimas de ETA y, posteriormente, con las víctimas de otros grupos terroristas como GAL, BVE, etc. Os invitamos a leer con atención su relato completo: «Breve memoria de un esfuerzo institucional»

Como es normal, quedan muchas más cosas en el tintero por lo que recomendamos la lectura de este libro.

Antonio Cedillo Toscano

15 sábado Sep 2018

Posted by gogoanmemoria in Víctimas

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Antonio Cedillo, asesinato, Ayuntamiento de Rentería, Bildu, convivencia, El País, ETA, izquierda abertzale, José Miguel Cedillo, Julen Mendoza, Julián Carmona Fernández, paz, Rentería, terrorismo, víctimas de ETA

Antonio era policía nacional nacido en Olivares, Sevilla, y destinado al País Vasco en los terribles «años de plomo». El 14 de septiembre de 1982 él y sus compañeros sufrieron una emboscada de un comando de ETA. Algunos de ellos, fueron asesinados en el acto. Antonio quedó malherido y consiguió andar unos metros en dirección a Rentería para pedir auxilio. Cayó al suelo y paró un vecino al que pidió que lo llevara a un hospital. 

Antonio entonces tenía 29 años, estaba casado con Dolores, de 25, y tenían un hijo de 3 años, José Miguel.

Muchos años más tarde de aquel día de septiembre de 1982, en Sevilla y casi por casaulidad, José Miguel leyó un libro en el que se relataba cómo había sido asesinado su padre.

Cuando el vecino bajaba al policía herido hacia el hospital, se encontró en medio de la carretera al comando de ETA. Le mandaron parar. Vieron que dentro iba Antonio herido y lo remataron con un tiro en la cabeza. 

36 años más tarde, José Miguel decidió que tenía que volver a aquel lugar en el que ETA asesinó a su padre y arruinó la vida de su madre y la suya propia. Quería recordarle, homenajearle, que su nombre se identificara con palabras como paz y convivencia.

Hoy, 15 de septiembre de 2018, José Miguel, con la colaboración del Ayuntamiento de Rentería regido por Julen Mendoza, de Bildu, ha cumplido ese deseo. En los jardines del restaurante Mugaritz se ha desarrollado este acto que reproducimos íntegramente.

Posteriormente, se ha plantado un olivo de 200 años cerca de un roble antiguo como símbolo de unión de Andalucía y el País Vasco.

Mugaritz, plantan el olivo

María Dolores Cedillo Toscano, hermana de Antonio

Julián Carmona Fernández era compañero y amigo de Antonio y de los otros policías asesinados. Al día siguiente, mientras esperaba el servicio que le habían encomendado -acompañar a los cuerpos de sus compañeros a sus localidades de origen- cogió un arma y se disparó en la cabeza.

Así lo relató El País. Julián nunca aparecerá en ningún listado como víctima del terrorismo.


«Mientras alguien las recuerde, estarán entre nosotros»

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