Exposición: AUSENCIAS PRESENTES. Desaparecidos por el terrorismo en España.

Antonio Duplá – Miembro de Gogoan. Por una memoria digna.

El tema de los desaparecidos es particularmente doloroso pues produce una incertidumbre total y no permite conocer que pasó, prolongando el sufrimiento y el duelo de sus allegados. Por otra parte, son delitos permanentes que no prescriben mientras los cuerpos sigan sin aparecer. Estas son algunas de las ideas que se recuerdan en la exposición “AUSENCIAS PRESENTES. Desaparecidos por el terrorismo en España/ ABSENTZIA PRESENTEAK. Espainian terrorismoagatik desagertutakoak” que se puede ver en el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en Vitoria-Gasteiz hasta el próximo 12 de julio. La exposición, pequeña pero muy interesante, combina paneles explicativos, copias de noticias, artículos e imágenes aparecidos en distintos medios de comunicación, vitrinas que muestras distintos objetos y fotografías de los desaparecidos, una muestra de publicaciones diversas sobre estos casos y un video que recoge testimonios de familiares de las personas desaparecidas.

Cuantitativamente el tema en el caso español no tiene nada que ver con la práctica sistemática y planificada de las dictaduras latinoamericanas de los años 70, pero cualitativamente los seis casos de desaparecidos por terrorismo todavía abiertos aquí siguen siendo una causa pendiente con la verdad, la justicia y la reparación. Casos, en buena medida, bien conocidos, Naparra, Pertur, Publio Cordon, Humberto Fouz, Fernando Quiroga y Jorge García, también Lasa y Zabala, desaparecidos en 1983 y no identificados hasta 1995; otros no tanto, como los inspectores de policía José Luis Martínez y José Mª González, desaparecidos en 1976 y cuyos cuerpos descompuestos fueron descubiertos en una playa de Anglet más de un año después.

Los textos que acompañan a la exposición no son meramente descriptivos, sino que plantean preguntas, subrayan responsabilidades del Estado en el caso de Lasa y Zabala e interpelan sobre las autorías, no aclaradas todavía de forma definitiva en algunos casos, o sobre los silencios que rodean todavía a otros. Abordan también el tema de la memoria y los reconocimientos y en ese sentido resulta de particular interés, por ejemplo, que se asuma de forma explícita la posibilidad de reconocer a Naparra y Pertur la condición de víctima del terrorismo, independientemente de a quien pudiera corresponder la autoría de los crímenes, si a ETA o a grupos parapoliciales o de extrema derecha.

En resumen, una exposición que vale la pena visitar.

Documental Memoria revelada

Etiquetas

,

Antonio Duplá – Miembro de Gogoan. Por una memoria digna.

El pasado 20 de abril, organizado por la Fundación Fernado Buesa, se proyectó en el palacio Europa de Vitoria-Gasteiz el documental Memoria revelada. Producido por la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León y dirigido por el periodista Pedro Lechuga Mallo, viene a ser una conversación entre varias víctimas y el fotoperiodista Fidel Raso, quien, de alguna manera, personifica a todos aquellos periodistas y fotoperiodistas cuyo trabajo, con sus textos y sus fotos, ha sido fundamental para fijar la barbarie del terrorismo y conservar el relato de las víctimas, contribuyendo así al necesario “deber de memoria” que reclama el filósofo Reyes Mate. Las víctimas son dos de los heridos en el atentado contra un autobús de la Guardia Civil en la Plaza de República Dominicana de Madrid en 1986; el hermano del niño Fabio Moreno, asesinado en Erandio por una bomba colocada en el coche que conducía su padre, guardia civil, en 1991; Sebastián Nogales, policía nacional víctima de una paliza que le dejó en coma en los Sanfermines de 2002, hoy presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León; y Marimar Blanco, la hermana de Miguel Ángel Blanco.


Todos ellos conversan, con fotos de los atentados en la mano, con el fotoperiodista Fidel Raso, quien a lo largo de su carrera de varias décadas ha cubierto más de cincuenta atentados de ETA. Se habla del horror del momento del atentado, de los días posteriores, de la soledad del dolor, de la importancia de las fotos, de cómo enseñar el horror puede ayudar a ver su sinrazón. La conversación es emocionante por ambas partes, pues si entendemos sin esfuerzo el dolor de las víctimas, no solemos pensar tanto en la carga emocional que han de soportar los fotoperiodistas, quienes en medio del horror y el caos debían cumplir con su trabajo.

El documental se estrenó en febrero en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid, con una gran afluencia de estudiantes, y posteriormente se ha llevado y se va a llevar a otras universidades. En el coloquio tras la proyección se apuntó desde el público el interés de que se proyectara el documental en la UPV/EHU (hoy ya solo EHU), algo de indudable interés. El director se comprometió a ello. Ojalá lo consiga.

Presentación del libro «ISILTASUNA ENTZUNARAZI ZUEN JESTUA»

Etiquetas

,

Maite Leanizbarrutia Biritxinaga. Antiguo miembro de Gesto por la Paz y miembro de Gogoan-por una memoria digna.

Edición en euskara de “UN GESTO QUE HIZO SONAR EL SILENCIO”

En la época más enérgica de la Coordinadora Gesto por la Paz de Euskal Herria llegamos a convocar alrededor de 175 concentraciones silenciosas por toda la geografía vasca y navarra al día siguiente de que se produjera un asesinato o una muerte a causa de la violencia de motivación política.

Quienes golpearon una piedra contra otra e hicieron saltar la chispa fueron varios miembros del colegio de los Escolapios, que se reunieron en la plaza Circular de Bilbao el día 26 de noviembre de 1985 para condenar los asesinatos de Rafael Melchor García y José Manuel Ibarzabal perpetrados por ETA en San Sebastián el día anterior. Ese fue nuestro primer gesto.A menudo me pregunto quién sería la persona que prendió la antorcha en aquel pequeño fuego de Bilbao y la llevó a la plaza del Cardenal Orbe de Ermua, por ejemplo -donde comenzó mi recorrido de lucha por la paz un par de años después de aquel primer gesto-, o a Vitoria-Gasteiz, ¿quiénes serían los que hicieron las pancartas y las abrieron en cada uno de los lugares donde se hacía una concentración silenciosa?

De hecho en Vitoria-Gasteiz Gesto por la Paz tuvo una amplia presencia, ya que las concentraciones tenían lugar en muchos puntos de la ciudad: en el centro (calle Postas), en San Cristóbal, en Zaramaga, en el barrio de Lakua y en el Gobierno Vasco, en la Universidad, en las inmediaciones del Palacio Europa y en el Palacio de Justicia.

Cuando yo llegué a Vitoria ya habían finalizado los secuestros de ETA que nos mantuvieron semanalmente en la calle y Miguel Ángel Blanco ya no estaba entre nosotros. Empecé a acudir a las concentraciones de Postas y tanto allí como en la lonja que teníamos alquilada en la calle Navarro Villoslada conocí a la gente de Gesto por la Paz de Vitoria: Juncal, Bego, Xabier, Olga, Manu, Elena, Javi, Antonio, Isabel, Aitor, Pili, Luis, Javi, Estitxu, Mikel, Juanan, César, Jesús, Miguel, Josu, etc.

Cuánto he aprendido de toda la gente que he conocido en el camino de la paz, cuánto he compartido con ellos y con ellas. Es cierto que tuvimos que sortear pedruscos y obstáculos -gritos, insultos, amenazas y empujones de aquellos que nos querían sacar de nuestro camino y de la calle-, pero también encontramos piedras preciosas; personas que se quedaron en nuestros corazones para siempre.

Todavía hoy me resulta increíble que tantas personas y tan diversas abrazáramos los principios, valores, iniciativas y toda la actividad de Gesto por la Paz. Porque actuamos como si fuéramos piezas de un puzle (cada una con su forma y sus clavijas), y dejamos en un segundo plano nuestras particularidades y nuestras aspiraciones para encajar  con otras personas y formar todos juntos el puzle de la paz y la convivencia. Y al mismo tiempo nuestras peculiaridades y diversidad fueron el soporte y la base de aquel puzle.

Una de las piezas del puzle fue Ana Rosa Gómez Moral, que escribió con una gran sensibilidad, maestría y brillantez el libro «Un Gesto que hizo sonar el silencio» cuya edición en euskara presentaremos este martes en Vitoria-Gasteiz. Se editó en castellano en 2013 y el año pasado, coincidiendo con el 40 aniversario de nuestro primer gesto, se tradujo al euskara y se publicó una edición bilingüe de la mano de Gogoan-Por una memoria digna y del Centro de Ética Aplicada de Deusto.

«A toda la gente de Gesto por la Paz con la que compartí, posiblemente, lo más significativo que vaya a hacer en mi vida. Cada palabra es uno de nosotros”, escribió Ana Rosa con gran generosidad en la dedicatoria de su libro, y yo me emociono al leerlo cuando veo tan bien reflejada buena parte de mi vida, de mis esfuerzos y de mis ideas.

Si alguna vez has sido una pieza del puzle que Gesto por la Paz completó a lo largo de 28 años, o sabes que una de las piezas fue tu madre, tu abuelo o tu profesor, no pierdas la oportunidad de venir este martes 24 de marzo, a las 7 de la tarde, a la casa de cultura Ignacio Aldecoa, ubicada en el parque de la Florida de Vitoria-Gasteiz. Y aunque no sea así, no dejes de venir a conocer nuestra historia, merece la pena. La presentación será en euskara y castellano.

Gesto por la Paz dejó en la sociedad un legado y unas herramientas únicas para trabajar por la paz, la convivencia o por cualquier otra causa justa. Es imprescindible que no olvidemos lo que pasó, que quien no lo vivió lo conozca, y que trabajemos por una memoria que deslegitime la violencia y que sea pedagógica para prevenir situaciones como las vividas las útimas décadas.

 

“ISILTASUNA ENTZUNARAZI ZUEN JESTUA” liburuaren aurkezpena

Etiquetas

Maite Leanizbarrutia Biritxinaga. Euskal Herriko Bakearen Aldeko Koordinakundeko kide ohia eta Gogoan-por una memoria digna elkarteko kidea.

Bakearen Aldeko Koordinakundearen garairik kementsuenean 175 isilune inguru egitera iritsi ginen Euskal Herrian zehar, jatorri politikoa zuen indarkeriaren ondorioz heriotza edo hilketa bat gertatu eta hurrengo egunean.

Harria harriaren kontra jo eta txinparta eragin zutenak Eskolapioen ikastetxekoak izan ziren; Bilboko plaza Biribilean elkartu ziren 1985eko azaroaren 26an, aurreko egunean Donostian ETAk hil zituen Rafael Melchor García eta Jose Manuel Ibarzabalen hilketak gaitzesteko. Hori izan zen gure lehenengo jestua.

Sarritan galdetzen diot nire buruari nor izan ote zen Bilboko su txiki hartan zuzia piztu eta Ermuko Orbe Kardenalaren plazara eraman zuena, adibidez, -bertan hasi zen nire bakearen aldeko ibilibidea Gesto sortu eta pare bat urtera- edo Gasteizera, nortzuk izan ote ziren bertako auzoetan pankartak egin eta zabaldu zituztenak? Izan ere, Gasteizen BAKak presetzia zabala izan zuen eta elkarretaratzeak erdialdean (Posta kalean), San Kristobalen, Zaramagan, Lakua auzoan eta Jaurlaritzan, Unibertsitatean, Europa jauregiaren inguruan eta Justizia-jauregian egiten ziren.

Ni Gasteizera iritsi nintzenerako bukatuta zeuden astero-astero kalera atera gintuzten ETAren bahiketak, eta Miguel Angel Blanco ere jada ez zegoen gure artean. Posta kaleko elkarretaratzeetara joaten hasi nintzen eta bai han eta baita Navarro Villoslada kalean alokatuta geneukan lonjan ezagutu nituen Gasteizko Bakearen Aldeko Koordinakundeko lagunak: Juncal, Bego, Xabier, Olga, Manu, Elena, Javi, Antonio, Isabel, Aitor, Pili, Luis, Javi, Estitxu, Mikel, Juanan, César, Jesús, Miguel, Josu eta abar.

Zenbat ikasi dudan nire bizitzan ibilitako bakearen bidean egin ditudan lagunetatik; harri eta oztopo handiak saihestu behar izan genituen arren -bidetik eta kaletik atera nahi gintuztenen oihu, irain, mehatxu eta bultzada eta guzti-, bertan harribitxiak ziren eta diren lagunak egin genituelako.

Eta oraindik orain sinestezina egiten zait nola egin genuen bat hainbeste lagunek, hain anitzek, Euskal Herriko Bakearen Aldeko Koordinakundeak aldarrikatzen zituen printzipio, balore, ekimen eta jarduerekin.  Puzzle baten piezak bagina bezala (bakoitza bere forma, irtengune eta koskekin) gure berezitasun eta helburuak bigarren maila batean utzi genituen beste batzuekin ahokatu eta denok batera bakearen eta bizikidetzaren puzzlea osatzeko. Eta aldi berean gure berezitasunak eta aniztasuna ziren puzzlearen euskarria eta oinarria.

Puzzle horretako piezetako bat Ana Rosa Gómez Moral izan zen, eta berak idatzi zuen sentsibilitatez, maisutasunez eta distiraz asteartean Gasteizen aurkeztuko dugun “Isiltasuna entzunarazi zuen Jestua” liburua. 2013. urtean argitaratu zen gaztelaniaz, eta iaz, gure lehenengo jestuaren 40. urteurrenean, euskarara itzuli eta edizio elebiduna argitaratu zen Gogoan-Por una memoria digna eta Deustuko Etika Aplikatuko Zentroaren eskutik.

“Bakearen Aldeko Koordinakundeko kide guztiei, haiekin partekatu baitut nire bizitzan beharbada egingo dudan gauzarik adierazgarriena. Hitz bakoitza gutako bat da”  idatzi zuen Ana Rosak eskuzabaltasunez bere liburuaren hasierako eskaintzan, eta ni hunkitu egiten naiz liburu hori irakurri, eta nik bizi izandakoak eta nire ahaleginak eta ideiak bertan hain ondo eta egoki idatzita ikusten ditudanean.

Bakearen Aldeko Koordinakundeak 28 urtetan zehar osatu zuen puzzle horren pieza bat izan bazara inoiz, edo piezetako bat zure ama, aitona edo irakaslea izan zirela badakizu, ez galdu aukera eta zatoz astearte honetan, martxoak 24, arratsaldeko 7etan, Gasteizko Florida parkean dagoen Ignacio Aldecoa kultura etxera. Eta horrela ez bada eta gure historia ezagutu nahi baduzu ere, zatoz.

BAKen historia ezagutzea merezi du, gainera, ondare eta erreminta  paregabeak utzi zituen gizartean bakearen, bizikidetzaren edo beste edozein kausaren alde lan egiteko eta indarkeriari zilegitasuna kentzeko. Gertatu zena ezagutzeak eta memoria egoki  lantzeak iraganeko akatsez ikasten lagunduko digu etorkizun hobea eraikitze aldera. Eta hori guztioi dagokigu, zuri eta niri ere bai.

En una semana, dos Vitorias estancas

Etiquetas

Antonio Duplá
Catedrático de Historia Antigua de la UPV/EHIU
Miembro de Gogoan. Por una memoria digna.

(Una versión reducida de este artículo se publicó el 6 de marzo de 2016 en EL CORREO, edición Álava.)

El palacio Europa acogió el pasado 21 de febrero el 26 In memoriam de la Fundación Fernando Buesa y, el 28 de febrero, el acto conmemorativo del 50 aniversario del 3 de Marzo organizado por la Asociación Martxoak 3.

Nosotros asistimos a ambos. El 28 de febrero la sensación que tuvimos, al pensar en el anterior acto del 21, fue que nos encontrábamos ante dos Vitorias distintas y, lamentablemente, estancas.

Posiblemente formábamos parte de la escasa media docena de personas que habíamos estado en el Europa en las dos ocasiones, entre ellas el director de Gogora. Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos y la Consejera de Justicia y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco, cuya presencia en el acto del 3M les honra.

En principio, los dos actos compartían presupuestos básicos: la defensa de los derechos humanos, el protagonismo de víctimas inocentes, el daño injusto causado, la reivindicación de verdad, justicia y reparación.

Fueron dos actos igualmente emocionantes. El del 3M por las imágenes de aquellos días proyectadas, la reproducción de las palabras de los policías mientras se desarrollaba la masacre (término utilizado por un policía en la grabación en el interior y el entorno de la iglesia de San Francisco), la intervención de Jesús Fernández Naves en el funeral, brillantemente recreada por Eloy Beato, o la presencia de los familiares en el estrado en un momento dado. Emoción igualmente presente en el In memoriam. Por una parte, en la conversación entre Sara Buesa y Alejandro Ruiz-Huerta, abogado superviviente de la matanza de Atocha en 1977; por otra, en la intervención de Sara Buesa, muy en particular admitiendo, con admirable serenidad, que los asesinos de su padre saldrían pronto en libertad plena y que, en todo caso, no exigía, pero sí echaba en falta un reconocimiento sincero del daño causado.

¿Por qué no son posibles conmemoraciones que apelen y atraigan al conjunto de la ciudadanía de Vitoria-Gasteiz? ¿Por qué los asistentes al In memoriam parecen no sentir como suyo el aniversario del 3 de Marzo, cuando presumiblemente muchos de ellos y ellas vivieron en primera persona aquella tragedia, y se reconocerán en aquellas imágenes y sensaciones y en el dolor provocado, primero, por la intransigencia patronal y, después, por la actuación policial? ¿Por qué los asistentes al acto del 28 de febrero no consideran necesario denunciar la sinrazón del asesinato de Fernando Buesa y de tantos otros, y manifestar públicamente lo inaceptable que es, entonces, ahora y siempre, matar a quien piensa de manera diferente?

Los de una parte dirán que al mundo PSOE o constitucionalista — o “español” para los más fundamentalistas— en el que supuestamente se integraría la Fundación Fernando Buesa, habría que exigirle una mayor vehemencia en la denuncia de la tortura y el GAL, y en el reconocimiento de la responsabilidad del Estado en los sucesos del 3M. Por su parte, quienes honran la memoria de Buesa se sentirán ajenos a unos aniversarios en los que a la originaria lucha obrera se han añadido unos componentes de lucha de liberación nacional, ajenos a la conflictividad socioeconómica de 1976 y que excluyen hoy a una parte de la ciudadanía.

Reconozco que ante esta situación no soy neutral. Por una parte, admitiendo que todavía falta mucho por reconocer, valoro diversas iniciativas de Gogora y también algunas declaraciones de dirigentes del PSE sobre los GAL. Por otra, me siento incómodo ante varios aspectos del acto del 3M. Primero la intervención, importante por otro lado, del representante de familiares de víctimas del Bloody Sunday, el “Domingo sangriento”, de Derry, aludiendo explícitamente a la liberación nacional de Euskal Herria y mostrando su solidaridad con una selección de pueblos oprimidos, véase Palestina, Sudán, Venezuela o Cuba, pero por supuesto no Ucrania; por otra, una hipertrofia de euskera no traducido, algo ajeno no ya al contexto original de 1976, sino a la propia audiencia del acto, cuya media de edad no se correspondía con esa familiaridad con el euskera supuestamente más acorde a los organizadores del acto; finalmente, la displicencia del discurso oficial del acto para con los representantes y las instituciones públicas que, no olvidemos, van a colaborar, en particular el gobierno central, con una muy importante ayuda económica para la puesta en marcha del Memorial de las víctimas del 3 de Marzo.

Frente al legítimo orgullo de las generaciones más jóvenes por haber mantenido la llama del recuerdo de aquella tragedia, cabría recordarles que aquella lucha obrera de 1976, enormemente significativa en aquel contexto, puede ser objeto de reconocimiento, pero la realidad hoy es muy otra. Y la exigencia de verdad, justicia y reparación sobre aquellos sucesos no puede obviar esas mismas exigencias para todas las violaciones de los derechos humanos habidas desde entonces en nuestro país, en concreto las debidas a la acción de ETA. Si no se hace así, la mirada resulta unilateral y de parte. Si queremos que el 3 de Marzo vuelva a sentirse como algo suyo por toda la ciudadanía de Vitoria-Gasteiz, los derechos humanos, las víctimas y el daño injustamente causado han de ser el mensaje central por encima de otras consideraciones políticas.

Presentación del libro: “Isiltasuna Entzunarazi zuen Jestua”  

Etiquetas

,

Presentación edición en euskera del libro “Isiltasuna Entzunarazi zuen Jestua”  “Un gesto que  hizo sonar el silencio” de Ana Rosa Gómez Moral

El próximo viernes 30 de enero tendrá lugar en Zarautz la presentación de la edición en euskera del libro de Ana Rosa Gomez Moral “Isiltasuna entzunarazi zuen jestua” (“Un gesto que hizo sonar el silencio”) junto a un coloquio posterior.

El libro, que fue publicado en castellano en 2013 coincidiendo con la disolución de Gesto por la Paz, es un recorrido a través de la vivencia que suponía pertenecer a Gesto y cuáles fueron las cuestiones y principios que conformaron la trayectoria de la organización, cuando se cumplen 40 años de su creación. Consideramos que el libro tiene un alto valor pedagógico, tanto para los coetáneos de la organización pacifista como para los jóvenes. También consideramos que es importante hacerlo accesible a las y los lectores euskaldunes, por su valía como herramienta en la construcción de una memoria digna de lo vivido y en la reconstrucción de la convivencia.

El acto contará con un coloquio posterior moderado por Fabian Laespada, en el que intervendrán Itziar Aspuru, impulsora de Gesto por la Paz, Edorta Martínez, que entró a formar parte de Gesto con 18 años y Unax Agirrezabal, un joven de 20 años que vivió de cerca la intolerancia. En el coloquio nos plantearemos qué Memoria tenemos de lo ocurrido, cómo se percibe entre la juventud y qué se puede aportar al momento actual.

El acto, organizado por Gogoan por una memoria digna y Zazpi Kultura tendrá lugar a las 7 de la tarde, el viernes 30 de enero, en la sede de Zazpi Kultura de Zarautz en Kale Nagusia, 21.

Liburuaren aurkezpena: Isiltasuna entzunarazi zuen jestua

Etiquetas

,

Datorren ostiralean, urtarrilaren 30ean, Ana Rosa Gomez Moralen “Isiltasuna entzunarazi zuen jestua” (“Un gesto que hizo sonar el silencio”) liburuaren euskarazko edizioa aurkeztuko da Zarautzen, eta, ondoren, solasaldia egingo da.

Liburua gaztelaniaz argitaratu zen 2013an, Bakearen Aldeko Koordinakundea/Gesto por la Paz desegin zenean, eta Gestoren kide izateak zekarren bizipenean eta erakundearen ibilbidea osatu zuten auzi eta printzipioetan barrena egindako ibilbidea da, erakundea sortu zela 40 urte bete direnean. Liburuak balio pedagogiko handia duela deritzogu, bai erakunde bakezaleko garaikideentzat, bai gazteentzat. Garrantzitsua iruditzen zaigu, halaber, irakurle euskaldunentzat eskuragarri egitea, tresna baliagarria baita bizitakoaren memoria duina eraikitzeko eta bizikidetza berreraikitzeko.

Ondoren, Fabian Laespadak moderatutako solasaldia izango da, eta bertan parte hartuko dute Itziar Aspuruk -Gesto por la Paz-eko bultzatzaileetako bat-, Edorta Martinez 18 urterekin Gestoko kide sartu zenak eta Unax Agirrezabal intolerantzia gertutik bizi izan zuen 20 urteko gazteak. Elkarrizketan, gertatutakoaz zer memoria dugun, gazteen artean nola hautematen den eta gaur egungo egoerari zer ekarpen egin dakiokeen aztertuko dugu.

Oroimen duin baten alde Gogoan por una memoria dignak eta Zazpi Kulturak antolatutako ekitaldia, urtarrilaren 30ean izango da, ostirala, arratsaldeko 7etan, Zarauzko Zazpi Kultura-ren egoitzan (Kale Nagusia, 21).

JAR DEZAGUN ARGIA BIKTIMENGAN

Etiquetas

Maite Leanizbarrutia Biritxinaga. Gogoan – Por una Memoria Digna taldeko kidea

Berria Egunkaria, 2025eko otsailaren 16a

Urtearen hasieran nahiko goibel eta etsita sentitu naiz, ETAko presoak kartzelatik ateratzeko urtero antolatzen duten manifestazioa bultzatzeko milagarren kanpainak erasan egin zidan eta. Etsita, berriz ere politikotzat jotzen dituztelako ETAko presoak; haiek egindako delitu larriak aipatu ere egin ez zituztelako; hamarkadetan gizarte hau zanpatu duen terrorismoaren aipurik ez zegoelako antolatzaile eta enparauen hitzetan; azkenik eta ohi bezala, preso horiei halabeharrez lotutako biktimekiko enpatia arrastorik ez nuelako sumatu. ETAko atxilotuak bidegabe sufritzen duten izaki soilak izango balira bezala aurkeztu zizkiguten beste behin ere. Motiborik ez zigorra betetzeko, antza.

Urtarrilaren 10ean, manifestazioaren bezperan, Gasteizko Elizbarrutiko Berri Ona Elizgunean, kafe-tertulia batean, Sara Buesaren hitzak entzun ahal izan genituen. Behin baino gehiagotan izan dut emakume honi entzuteko aukera eta banekien bere hitzak baltsamoa eta kontrapuntua izango zirela hurrengo eguneko manifestazioaren inguruko azpijokoarekiko. Izan ere, Sararen arrazoinamendua zeharo gizatiarra izateaz gain, etikoki akasgabea baita, oso eskuzabala eta distiratsua.

Horretara, lorerik ederrenak basatzan sortzen direla esaten dugunean Sara Buesarekin bete-betean asmatzen dugu. Paradoxikoki, ez dira gutxi izan sustrai politikodun indarkeriaren lohian Euskal Herrian loratu diren biktima eredugarriak; indarkeria guztiz bidegabearen jomuga izanda ere, duten onena oparitu diote gure gizarteari, baliorik zintzoenak bultzatzen ari direla jakin barik. Hain zuzen ere ETAk eta bere ingurumari politiko eta sozialak hamarkadetan sustatu dituztenen kontrako balioak.

Beraien senide kutunak galarazteaz gain, batzuetan mehatxupean bizitzera derrigortu zituen ETAk, zoritxarreko hilketak egin baino askoz lehenago; beste asko bakardadeak jota bizi izan dira, isolatuta, mespretxu hutsean; herritik bota zituztenak ere hainbat izan dira, eta gehienei ez zaie aitortu eragin dieten bidegabekeria. Hala ere, batek baino gehiagok bere samina eta pena adore bihurtu eta kalera atera ziren zuztar politikoa zuten terrorismoa, indarkeria eta giza eskubideen urraketa larri guztiak salatzera.

Beste batzuek beren antzera sufritu duten biktimei laguntzeko konpromisoa hartu zuten, eta horretan dihardute; badaude beste indarkeria batzuen biktimentzat beraientzat eskatzen duten gauza bera ozen aldarrikatzen dutenak; justizia errestauratiboa bultzatzen aritu direnak; ETAko presoen hurbilketaren alde azaldu direnak edo tortura kemenez salatu dutenak. Bakearen eta bizikidetasunararen alde eta indarkeriari zilegitasuna kentzeko sendo ahalegindu diren eta saiatzen diren biktimak ditugu: argia dira, argi hutsa.

Beste asko pertsona arruntak dira —gehienok ere horrelakoak gara—, anitzak, eta bakoitzak bere bizi baldintzak eta ideologia dauzka. Ezin dugu ahaztu inork ez zuela aukeratu biktima izatea eta denek merezi dutela gizartearen errespetua, norbaitek entzutea eta babestea, egin zaien bidegabekeria aitortzea, zauriak sendatzen laguntzea eta jasan duten kaltea nola edo hala konpontzea. Euskal gizartearen baitan, biktima guztiak kontuan hartu beharko genituzke eta koherentzian lan egin; horrek indarkeriaren inguruko hausnarketa egiten lagunduko liguke eta berarekiko arbuioa etorriko litzateke natural.

Gizon eta emakumeen arteko berdintasuna gizartea zeharkatzen eta bakarka zein taldeka barneratzen ari garen moduan, gizarteko ekimen guztietan ere —politikan, kulturan, hezkuntzan, lan munduan, feminismoan…— biktimak errespetatu eta indarkeriaren berezko oinazea salatu beharko genuke etengabe, hainbeste urtetan zehar hondatutako balioak onera ekarri arte. Eta biktimak aipatzen ditudanean, guzti-guztiez ari naiz: ETArenak, GALenak, eta beste terrorismo eta torturenak. Guztiak.

Beraz, ezinbestekoa da indarkeriaren ondorioei aktiboki aurre egitea. Egunero-egunero hilketen, bahiketen, torturen, mehatxuen, jazarpenaren eta estortsioaren menpean igarotzearen urteetako zama bizkar gainean daramagu. Hori guztia gaindituta dagoela sinistu nahi dugu, ez digula eragiten, baina ez da horrela. Indarkeriak zorigaiztoko aztarna utzi digu eta oraindik askok hura zilegitzen jarraitzen dute, beste askok paso egin, eta zenbaitek «ez zen hainbesterako izan, aizu» diote alai.

Ohiko ezker abertzaleak ETAko presoengan soilik jartzen du argia, egin zituzten basakeriak zilegi zirela esaten jarraitzen dutenengan. Eskandalagarria litzateke jai giroan eta gizartearen aurrean nabarmentzeko manifestazio bat antolatzea bortxatzaile baten, pederasta baten edo hiltzaile matxista edo serieko baten alde, aurretiaz horiek egindakoak gaitzetsi gabe eta beren biktimekiko elkartasunik erakutsi gabe.

Gizarte osasuntsu baten argia biktimarengan jarri behar da, hiltzailearen eskubideak aldarrikatzeaz batera, noski. Gauzak horrela, biktimarioa itzalean geratuko litzateke, bere jokabidea eta egindako delitua ez direlako erakusgarriak. Biktima aldarrikatzea gizarte baten balio jatorrak zurkaiztea da. Biktimarioa aldarrikatzea kontrabalioak zurkaiztea da.

Horri guztiari kemenez eta ausardiaz ekin behar zaio. Horregatik dira hain garrantzitsuak Berri Onak antolatu zuena bezalako jarduerak, iraganari buruz hausnartzen eta gertatutakoa aztertzen laguntzen digutelako; halaber interpelatu eta gauzak hobeto egitera eramaten gaituzte. Idatzi hau Sara Buesaren hitzaldia entzun ondoren sortu zitzaidan galderarekin bukatuko dut. Biktima bat bakean dagoela edo ez duela gorrotorik sentitzen jakiteak lasaitu egiten nauen arren, hori entzuteaz batera galdera bat sortzen zait: zertan lagundu dut nik edo zer egiteko prest nago biktimek beren zauriak sendatzen laguntzeko? Eta zu, zer egiteko prest zaude?

Acto de conmemoración del 40 aniversario del primer ‘gesto por la paz’

El pasado 17 de noviembre de 2025 Gogoan, por una memoria digna organizó la proyección del documental ‘GESTO’ para rememorar el 40 aniversario del primer gesto por la paz. La proyección tuvo lugar en la Sala BBK de Bilbao. Aquí os dejamos los vídeos del desarrollo del acto.

La presentación fue realizada por Amagoia L. de Larruzea y Jon Ander Zarate (ITAKA).

 

A continuación se emitió el documental ‘GESTO’ que ha sido dirigido por Xuban Intxausti y cuenta con la música de Fernando Velázquez.

 

Tras la emisión se celebró un coloquio con los antiguos miembros de Gesto por la Paz Imanol Zubero e Itziar Aspuru moderado por Amagoia L. de Larruzea.