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Pin de Forges hecho para Gesto por la Paz, 1996

Hoy, 22 de febrero, ha muerto Antonio Fraguas, Forges. Y su muerte, trae a la memoria el pin que hizo para Gesto por la Paz en 1996. Los jóvenes universitarios de esta organización le pidieron uno de sus famosos “bocadillos” con el texto “Hablo, luego existo / Hitz egiten dut, beraz banaiz” para realizar un acto el 16 de noviembre, Día Internacional de la Tolerancia.

1996. Gesto por la Paz

La falta de libertad y de tolerancia que se vivía en Euskal Herria en aquellos años era tremenda y había que seguir estando en la calle para reivindicarlas.

Gracias Forges porque de alguna manera contribuiste a reducir el totalitarismo violento que campaba por las calles de Euskadi.

Este 22 de febrero también tiene un significado especial para mucha gente. Este día del año 2000, ETA asesinó a Fernando Buesa, ex Vicelehendakari, ex Consejero de Educación y un brillante político tan defensor del diálogo y del acuerdo como contrario al uso de la violencia y enemigo de la intolerancia. En el mismo atentado, también fue asesinado su escolta Jorge Díez.

Fundación Fernando Buesa

Como todos los años desde su asesinato, la Fundación Fernando Buesa celebra hoy a las 20’00 h. el acto In Memoriam en Vitoria-Gasteiz. Este año el acto se llamará “Significar. Significado. Significarse” e intervendrán Sara Buesa y Victoria Camps. Sin falta, asistiremos para reconocer la figura de Fernando Buesa, para manifestar nuestra solidaridad con sus allegados y para mantener viva la memoria de lo que no debemos olvidar.

Y difícilmente se podrá olvidar el acto que se celebró el domingo, 18 de febrero en Andoain donde un grupo de personas recibió y homenajeó a dos personas que necesariamente participaron en el asesinato de un vecino de la localidad, Joseba Pagazaurtundua.

Foto de Naiz

Hoy mismo decía Aitor Guenaga en una tertulia de Radio Euskadi que era un claro acto de involución de la izquierda abertzale. ¿Involución? Es posible, pero lo que sí es, es una evidencia de la no-evolución que tiene que hacer la izquierda abertzale. Ese acto fue otra vergüenza moral para esta sociedad.

¡Ningún reconocimiento para quienes asesinaban a quienes no pensaban como ellos porque ellos fueron la máxima representación de la intolerancia!